Tótem de Lila Avilés, una reflexión al fenómeno de la desaparición de personas.

Nosotras(os) cinéfilos.

Por Alejandra Castañeda Luna.

¿Ya vieron Tótem? Sino la han visto, vayan antes de que la quiten de las salas de cine. Fue escrita y dirigida por Lila Avilés, directora de cine, directora de teatro y actriz mexicana, quién con su primer largometraje, “La camarista”, ganó el premio Ariel de ópera prima.

Esta nueva cinta se estrenó el 20 de febrero en el 73 Festival de Berlín, ganando el Premio del Jurado Ecuménico a Mejor Película. No fue un Oso Dorado, pero sirvió para demostrar la relevancia del filme y para ser seleccionada por la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC) para representar a México en los Premios Oscar 2024.

Pero entonces, ¿de que trata Tótem? Nos narra la historia de Sol, una niña de 7 años que pasa el día en casa de su abuelo, ayudando a su madre y sus tías a preparar una fiesta sorpresa para su padre. Sin embargo, conforme para el día, ocurren diversas situaciones que lo complican todo.

Esta es una historia íntima, que transcurre y se entiende a través de la mirada inocente de una niña que solo quiere ver a su padre y convivir con él. ¿Qué tanto sabe realmente Sol de aquello que aqueja a su padre? La historia avanza y sabemos que el padre está enfermo, bastante enfermo. Esto revela entonces la realidad de la cotidianidad de esta familia, que tiene que afrontar el costo de tener un familiar enfermo.

Esta visión se nos revela a través de rituales rutinarios, las emociones más profundas de cada miembro de esta familia y como afrontan el dolor de su situación. En el caso de Sol, nos arroja una mirada sobre el crecimiento y la pérdida de la inocencia.

En general nos arroja una visión muy cerca del luto y la pérdida, para aquellos que se quedan, ya que aquellos que se van no tienen que sufrirlo. Y para una niña, es una parte del crecimiento y la madurez, la comprensión que no podemos tener siempre a aquellos que amamos.

Tótem ha sido aclamada como una película que logra atraparte a partir de la identificación con la cotidianidad que se plasma en la historia. Permite que nos sintamos parte de esta, ya que de una u otra forma todos hemos pasado por una situación así.

El mismo título de la película nos da una pista de esta, un tótem es un emblema protector de una tribu o un individuo, y a veces como es un ascendiente o progenitor. ¿Cuándo una persona pierde su humanidad y se transforma en un símbolo, en un emblema? ¿Esto provoca la desaparición de la persona o, por el contrario, permite que se conserve pero solo en la memoria?

Las personas enfermas no dejan de ser personas y no deberían perder su humanidad por estarlo. Sin embargo, ¿qué tanto la enfermedad misma las despoja de esta humanidad, y que tanto las mismas familias lo hacen?

Muy a su pesar, no todo ha sido miel sobre hojuelas para esta obra. Con una calificación de 6.6 sobre 10 en FilmAffinity, el público en general la ha calificado de lenta y aburrida, sintiendo que la historia se estanca rápidamente y no avanza, o que de plano no logra darse a entender ni la historia ni los personajes.

¿Tal vez una trama tan sencilla le juega en contra a esta obra, en un tiempo donde la acción y los efectos especiales parecieran necesarios para contar una historia? ¿O tal vez estamos de nueva cuenta ante el fenómeno común de una película tan compleja que solo parece llamar la atención de la crítica profesional y no la del cinéfilo de a pie?

El tiempo se encargará de definir esta controversia. La 96.ª edición de los afamados Premios Óscar se llevará a cabo el domingo 10 de marzo del 2024, tiempo suficiente para saber si esta película se quedará en la memoria y los corazones de los mexicanos y de todo el mundo y si se llevará el premio a la Mejor Película Internacional.

Mientras tanto, vayan a verla y emitan su opinión, ¿quién quita y en el 2024 podrán decir que ustedes vieron en el cine una película mexicana que ganó un Óscar?

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